

30 sep 14. Al barrio de La Montañeta le costó quebraderos de cabeza la ubicación de su limitada cancha deportiva debido al malestar del edificio colindante porque preveían, entre otros problemas, los balonazos que escuchan hasta altas horas de la noche.
A esto se suma el silencio del consistorio aruquenses a las quejas presentadas por el nulo mantenimiento de la cancha, donde se pasean ratas y gallinas en medio de la suciedad y con las puertas abiertas sin control alguno.
Ante este panorama los vecinos se sienten olvidados y ninguneados por el tripartito PSOE-CC-CA que a buen seguro en breve aparecerán a pedirles el voto.



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